jueves, 25 de mayo de 2017

Crónica de Último Cero: "Palestina es un laboratorio de la industria armamentística"


Jorge Ramos, uno de los cuatro autores del libro "Existir es Resistir', presenta la publicación en la Universidad de Valladolid



Alipio García, Henar Redondo y Jorge Ramos, en el Salón de Grados de Filosofía y Letras. FOTO: J.O.
Alipio García, Henar Redondo y Jorge Ramos, en el Salón de Grados de Filosofía y Letras. FOTO: J.O.
 
Artículo completo: http://ultimocero.com/cultura/literatura/2017/05/25/palestina-es-un-laboratorio-de-la-industria-armamentistica/

"Entender Palestina-Israel. 50 años después de la Guerra de los Seis Días", por Jorge Ramos Tolosa



A principios de junio se conmemora el medio centenario de la Guerra de los Seis Días. Pero en Palestina-Israel no todo empezó en 1967, como algunas personas creen. Fue hace 69 años cuando se creó el Estado de Israel. En ese momento se hizo realidad el gran sueño del sionismo, un movimiento nacionalista judío nacido en Europa a finales del siglo XIX. Considerando que las personas judías eran perseguidas y no podían asimilarse en el continente, buscó establecer un Estado exclusiva o mayoritariamente judío en el mayor territorio posible de Palestina. Pero la única vía para conseguirlo era el colonialismo.

Por entonces, Palestina era un territorio multiétnico y multirreligioso que pertenecía al Imperio Otomano. Convivían sin conflictos intercomunitarios personas musulmanas, cristianas y judías. ¿Cómo conseguir que un territorio que no era mayoritariamente judío se convirtiese en exclusiva o mayoritariamente judío? Solo había dos vías: el apartheid y la limpieza étnica. La llegada del colonialismo sionista truncó esta cohabitación y desencadenó un proceso que llega hasta el día de hoy. Comprender esto es clave para entender Palestina-Israel.

1948 también significó la "Nakba" (catástrofe o desastre, en árabe) del pueblo palestino. Aquel año, tropas sionistas-israelíes pusieron en marcha una limpieza étnica y unas 750.000 personas fueron expulsadas de sus casas convirtiéndose en refugiadas. Hoy, sus descendientes, son más de 7 millones. Durante la Nakba, entre 418 y 615 localidades palestinas fueron borradas del mapa. Así, Israel nació sobre las ruinas de gran parte de Palestina. En junio de 1967, hace 50 años, el Estado israelí conquistó toda la Palestina histórica y empezó la colonización interna y la ocupación militar de Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza. Y Estados Unidos empezó a brindarle un apoyo incomparable que se prolonga hasta la actualidad.

A partir de 1948 -y de 1967, en los nuevos territorios ocupados- también se empezó a construir el apartheid israelí. Cualquier persona judía del mundo, aunque no conociese a nadie ni tuviese vínculos con Palestina-Israel, ha podido y puede obtener la ciudadanía plena israelí. Mientras tanto, a la población palestina refugiada Israel se le ha impedido volver a sus casas -a pesar de que la Asamblea General de la ONU proclamó el derecho al retorno el 11/12/1948- únicamente porque no es judía. Hay más de 50 leyes que discriminan a las personas palestinas con ciudadanía israelí (una minoría con menos derechos, descendientes de las que no pudieron ser expulsadas en 1948).

En la actualidad, la Franja de Gaza es uno de los territorios más densamente poblados del mundo. Aproximadamente, el 70% de su población es refugiada y más del 80% depende de la ayuda humanitaria exterior. Está bloqueada por tierra, mar y aire y sufre bombardeos masivos cada varios años desde diciembre de 2008. En los últimos grandes bombardeos, durante el verano de 2014, fueron asesinadas más de 2.200 personas. Más de 500 eran niños. UNICEF declaró que 400.000 menores de edad necesitaban ayuda psicológica urgente. La práctica totalidad de los menores palestinos de Gaza tienen algún trauma psicológico y 7 de cada 10 tienen hasta 5 traumas distintos. Israel ha asesinado a más de 2.000 niños de Palestina desde el año 2000. Ni una sola autoridad política ni militar israelí ha sido juzgada.

El apartheid también es clave en Jerusalén Este y Cisjordania. Además de la construcción del Muro desde 2002 (declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia en 2004), cada día se construyen más y más colonias que rodean y se apropian de tierras y municipios palestinos, una dinámica que ha aumentado en momentos como las negociaciones de Oslo o tras la llegada al poder de Donald Trump. En Cisjordania se aplica un sistema jurídico distinto dependiendo de si la persona es judía o no es judía. hay carreteras solo para colonos judíos israelíes. Se demuelen casas palestinas sin cesar. Cada día, sin que sea noticia, para ir a la escuela o al trabajo, miles de palestinos tienen que esperar horas en "checkpoints" militares israelíes. En estos lugares hay tasas de mortalidad -asesinatos de palestinos- y natalidad -mujeres palestinas que tienen que dar a luz allí porque no se les permite llegar al hospital-. Ha habido casos de niños que van acompañados de su familia que solo reciben el permiso para pasar si agreden a su madre o a su padre. Muchos palestinos solo han conocido el apartheid y la ocupación. La Nakba, para muchos de ellos, es un "presente eterno".

La solución a esta enquistada cuestión colonial debe venir del cumplimiento del derecho internacional y de los Derechos Humanos. Dignidad y derechos fundamentales es lo que están pidiendo más de 1.600 presos palestinos en huelga de hambre desde hace más de un mes. Es un episodio histórico, que puede asemejarse a las de Mahatma Gandhi por la libertad de la India y contra el colonialismo, aunque Gandhi nunca estuvo más de 21 días en huelga de hambre. Gandhi, como Rosa Parks, Martin Luther King o Nelson Mandela, también impulsaron o apoyaron boicots como forma no-violenta de acabar con injusticias derivadas del colonialismo y del racismo. Es algo similar a lo que viene reivindicando el pueblo palestino desde el año 2005: Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Inspirada en la campaña similar que contribuyó a que cayese el apartheid en Sudáfrica, el objetivo es que cumpla con el derecho internacional y los derechos fundamentales de la población palestina, poniendo fin al apartheid. Una campaña que crece semana a semana en todo el mundo, que está apoyada por numerosas organizaciones (incluyendo grupos judíos y personas judías, entre las que se encuentran centenares de víctimas del Holocausto) y que Israel ya ha declarado como su principal enemigo estratégico internacional. Pese a todo ello, que en Palestina-Israel todas las personas -y no solo las judías- tengan derecho a tener derechos es un camino que no tiene vuelta atrás. Fue Nelson Mandela quien afirmó que "nuestra libertad es incompleta sin la libertad del pueblo palestino".

Profesor de Historia Contemporánea de la Universitat de València y coautor del libro "Existir es Resistir"

Fuente: La Opinión de Zamora

jueves, 18 de mayo de 2017

24 de mayo: Presentación del libro "Existir es resistir. Pasado y presente de PalestinaIsrael", con el coautor Jorge Ramos Tolosa



'Existir es Resistir. Pasado y presente de Palestina-Israel'

Presentación del libro
de Diego Checa, Jorge Ramos, Lucía López y Antonio Basallote

24 de mayo de 2017, miércoles
19:30 horas
Facultad de Filosofía y Letras

 Interviene:
Jorge Ramos Tolosa 
coautor del libro

Presenta:
Alipio García de Cepis 
Director del Departamento de Geografía de la UVa.

"Existir es resistir" es una obra inédita y colectiva de cuatro jóvenes especialistas en Palestina-Israel que conocen la realidad sobre el terreno, tienen numerosos vínculos con Palestina-Israel e incorporan una gran parte de sus últimas investigaciones.

Este libro pretende ayudar a comprender Palestina-Israel, una de las cuestiones coloniales activas a día de hoy más enquistadas, con más repercusiones de la escena global y que estuvo y sigue estando en el centro de la agenda política internacional.

Para ello, con un  carácter didáctico y divulgativo, analiza y explica las dinámicas históricas que han llevado a conformar su realidad actual, tales como los orígenes de los procesos colonizadores en la región, la ideología sionista que los sustenta, el papel de la ONU y la limpieza étnica de Palestina (Nakba) y las diversas resistencias palestinas. También aborda el desarrollo de la identidad palestina, la evolución de su movimiento nacional y la construcción de la Autoridad Nacional Palestina nacida de un fallido proceso de Oslo que no detuvo la colonización. Todo ello prestando especial atención a los actores y a las prácticas que se oponen a este fenómeno tanto desde las disidencias judías como desde el pueblo palestino.

La obra se basa en un intenso trabajo de investigación reciente mediante el cual los autores visibilizan algunos aspectos  frecuentemente ignorados por la historiografía española. Del mismo modo, ofrecen nuevas narrativas para interpretar el pasado y el presente de estas sociedades desde una perspectiva decolonial y multidisciplinar.

Agradecemos la asistencia  y difusión de este acto. Se adjunta cartel.

Página en Facebook del libro "Existir es resistir"
*
Jorge Ramos Tolosa, doctor en Historia Contemporánea y profesor asociado del Departament d'Història Contemporània de la Universitat de València. Su tesis doctoral es una investigación histórica sobre Palestina-Israel titulada: "¿'Las Naciones Unidas no son nada'? Pablo de Azcárate y el fracaso de la ONU en Palestina
(1947-1952)".

Sus principales líneas de investigación son: Palestina-Israel, diversas cuestiones relacionadas con los estudios postcoloniales/decoloniales y la historia y memoria de la II República y la Guerra Civil española.

Premio Extraordinario de la Licenciatura de Historia (2009) por la Universitat de València y Premio Extraordinario del Máster Interuniversitario de Historia Contemporánea (2010). Investigador visitante en la London School of Economics and Political Science bajo la dirección del Dr. Paul Preston (2011) y en la Université Paris 8 (2014) bajo la dirección de la Dra. Mercedes Yusta. (...)


Presentación completa de Jorge Ramos Tolosa en la web de la Universitat de València: http://uv.academia.edu/JorgeRamosTolosa

Organiza y convoca:
Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
 
Twitter: https://twitter.com/VallaPalestina, @VallaPalestina

lunes, 15 de mayo de 2017

"Ni honor ni vergüenza", por Pilar Salamanca

"Ahora, hoy que la población de presos palestinos en Israel llevan en huelga de hambre desde hace 25 días para pedir que se respeten sus derechos, hacemos una llamada urgente al BOYCOT."


jueves, 11 de mayo de 2017

15 mayo: Concentración en Fuente Dorada "Día de la Nakba (Catástrofe)"





La Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid apoya al pueblo palestino en el DÍA DE LA NAKBA o Catástrofe y se solidarza con los mas de 1600 presxs en huelga de hambre desde el 17 de abril demandando dignidad
LUNES 15 DE MAYO A LAS 20.00 EN FUENTE DORADA.
Se cumplen 69 años del autoproclamado Estado judío que provocó el exilio forzoso de más de dos tercios de su población, robó la tierra histórica de Palestina emprendió una campaña de limpieza étnica que dura hasta nuestros dias y abocó al "sociocidio" (destrucción política y social) del pueblo palestino.
Cuando en 1917 con la Declaración Balfour Gran Bretaña prometió al movimiento sionista “un hogar nacional judío “en Palestina, los judíos representaban un 6% de la población y apenas poseían el 1% del territorio. 
El hecho de  que el papel  de los británicos  haya sido nefasto  para el pueblo palestino no debe ocultar la responsabilidad del sionismo que, desde su primer congreso en Basilea en 1897, había decidido establecer un Estado judío en Palestina; lo  que significaba la “desarabización” de Palestina, la invisibilización” de su pueblo para permitir la judaización del país. El eslogan propagandístico del inicio del siglo XX, una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra es el núcleo duro de la ideología del sionismo. 
Pero los palestinos existían, habitaban su tierra y la defendieron. Ben Gurion, futuro presidente de Israel, hace en esos años esta declaración: “La verdad es que nosotros somos los agresores y ellos se defienden. El país es suyo porque ellos lo habitan,  mientras que nosotros queremos venir aquí a implantarnos”. 
El 28 de abril de 1947, la Asamblea General de la ONU fue convocada para examinar la petición del Gobierno británico  de poner fin a su Mandato en Palestina. A partir de este momento en Palestina se prepara  el  desastre: el exilio forzado de dos tercios de su población árabe, que algunos han calificado de “sociocidio”. El sociocidio, explica el historiador palestino Saleh Abdel Jawad, “significa la destrucción total de los palestinos, no solo en tanto que entidad política o grupo político nacional sino en tanto que sociedad”.
Se presentaron dos propuestas: una, la partición de Palestina en dos estados; otra un solo estado federal.  Los sionistas se opusieron al Plan federal, querían un estado judío, no un estado binacional. Y fue finalmente el Plan de Partición el que adoptó. En la tarde del 14 de mayo de 1948, salía del país  el último alto comisario británico en Palestina.  Fue el fin del Mandato británico en Palestina.  Al día siguiente, 15 de mayo de 1948, Ben Gurion proclamó el Estado de Israel.
Durante la mayor parte de 1948, las ideas sobre cómo consolidar y eternizar el exilio palestino comenzaron a cristalizar y se percibió de inmediato que la destrucción de aldeas era un medio primordial para lograr este objetivo.
El académico y escritor palestino Walid Khalidi da la cifra de  418 localidades palestinas destruidas en los meses previos y posteriores a la creación del Estado de Israel, otras fuentes cifran en 531 las aldeas  palestinas  destruidas o transformadas en kibboutzim, nahalim o moshavim. Casi los dos tercios del pueblo palestino (731.000) fueron forzados al exilio entre diciembre de 1947 y junio de 1948.
El 11 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la  resolución 194 cuyo artículo 11 resuelve que debe permitirse a los refugiados que deseen regresar  a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos que lo hagan lo antes posible y que deberán pagarse indemnizaciones a título de compensación por los bienes de los que decidan no regresar a sus hogares y por todo bien perdido o dañado cuando este daño deba ser reparado por los gobiernos o autoridades responsables. Esta resolución  como muchas otras cayó en saco roto.
En diciembre de 1949, el número de refugiados palestinos registrado por Naciones Unidas alcanzaba la cifra de 940.000. Ese mismo año,  la ONU creó la UNRWA (United Nations Relief and Works Agency), una agencia especial encargada de atender las necesidades alimentarias,  sanitarias y educativas  de los refugiados palestinos. La agencia tenía en principio un carácter provisional, “hasta que los refugiados puedan regresar a sus hogares”.  
Hasta nuestros días, la tragedia palestina sigue siendo una herida abierta. Para  vergüenza de Occidente y de la comunidad internacional, la Nakba del 48 se ha convertido en “una  Nakba permanente”. 
En este contexto nos encontramos este 15 de mayo ante la huelga de hambre  indefinida de más de 1.600 presos políticos palestinos desde el pasado 17 de abril, siendo la mayor protesta registrada en la Palestina ocupada en la historia, para reclamar  sus derechos: los de quienes permanecen encarcelados sólo por ser árabes y no querer abandonar Palestina, la tierra de sus antepasados. La situación de precariedad que sufren los presos políticos palestinos en las cárceles israelíes es denunciada por Amnistía Internacional (AI) y organizaciones de derechos humanos israelíes como Breaking The Silence (BTS).
Tras casi un un mes de huelga la respuesta de Israel no es otra que la de aumentar las medidas represoras, disciplinarias, aislamiento, dispersión, prohibición de visitas de abogados, intento de alimentación forzosa, confrontación de presxs, falsas acusaciones de romper la huelga......
El número de personas palestinas encarceladas a fecha de hoy es de 7200, un número que tiende a aumentar al incrementarse las redadas diarias en todo el territorio palestino; 750 de ellas están bajo detención administrativa, una forma de tener meses y años privados de libertad a los palestinos sin juicio, sin saber la acusación y sin tener derecho de abogado; 500 condenadas a cadena perpetua, hasta la muerte, con 30 personas que llevan más de 25 años en la carcel; 73 mujeres, 18 de ellas menores de edad; 1700 presos enfermos, 23 de ellos terminales; 6 diputados; 31 periodistas y medio millar de menores de 18 años. La prisión es por tanto un elemento más de la política de limpieza étnica del estado de Israel.
Desde el BDS se pide el boicot a la multinacional hp que se beneficia del estado de apartheid con multiples contratos con el ejército israelí aplicando su tecnología para la represión y control de la población palestina desde los puestos de control del muro con los sistemas biométricos, sistemas de vigilancia dentro de las cárceles israelís o la tecnología para el lanzamiento de misiles en los ataques a Gaza en el verano de 2014 en los que fueron asesindxs 2.200 personas....por ello la Plataforma se suma a la petición de boicot que hace la sociedad Civil palestina desde el BDS.
Hoy, 15 de mayo de 2107, la Nakba continua...

VIVA PALESTINA LIBRE!!
Agradecemos la difusión y asistencia al acto del día 15, y de la situación precaria en que se encuentran las personas palestinas en huelga de hambre.


Organiza y convoca:

Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
 
Twitter: https://twitter.com/VallaPalestina, @VallaPalestina

"La Nakba Palestina (1947-1949)", por el profesor Bichara Khader




LA NAKBA PALESTINA (1947-1949):

UN "SOCIOCIDIO"

POR: PROFESOR DR. BICHARA KHADER

Univers idad Cató lica de Lo vaina

Fuente:  Revista PALESTINA DIGITAL – mayo 2017 – número 66

Entre 1917 y 1947, Palestina fue rehén de las maniobras británicas. Cuando en 1917 con la Declaración Balfour los británicos prometieron a los judíos europeos "un hogar nacional judío en Palestina", estos representaban un 6 % de la población y apenas poseían el 1 % del territorio. Durante los 26 años del Mandato británico (1922-1948) los flujos de inmigrantes judíos transformaron la composición demográfica de Palestina y en 1947 los judíos representaban ya el 33 % de la población total. Sin embargo no poseían más del 6 % del territorio. Claramente el apoyo británico al movimiento sionista fue  decisivo, si bien dicho apoyo no tenía motivos filantrópicos. Nada más lejos : en el contexto de Medio Oriente después de la primera guerra mundial, se produjo la coincidencia entre el objetivo sionista de colonizar Palestina y el objetivo británico de asegurarse una base de apoyo en las cercanías del canal de Suez, de modo que Gran Breta utilizó el sionismo en interés de su estrategia imperial.

Pero el hecho de que el papel de Gran Breta haya sido nefasto en  la tragedia palestina, no debe ocultar la responsabilidad del movimiento sionista que, desde su primer Congreso en Basilea en 1897, decidió establecer un Estado Judío en Palestina, lo que significaba clara y rotundamente  la  "  des-arabización" del  territorio  palestino.  O  dicho  de  otro  modo « la invisibilidad de su pueblo" para permitir su " judaización". El eslogan sionista del inicio del
siglo XX, " una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra" es el cleo duro de la ideología del movimiento. Chaim Weizmann, dirigente sionista, lo reconoce ndidamente:" Si se lee los textos sionistas... no se encuentra casi ninguna mención de los Árabes".

Pero los palestinos exisan, habitaban su tierra y la defendieron como lo revelan las numerosas revueltas que jalonaron los años entre la dos Guerras Mundiales. Ben Gurion, futuro presidente de Israel, hace  esta sorprendente declaracn:" Políticamente somos los agresores y ellos se defienden. El país es suyo porque ellos lo habitan, mientras nosotros queremos venir aquí a implantarnos".

Pero el objetivo del movimiento sionista no se limitaba a "implantarse en tierra palestina" sino que necesitaba también " desarraigar a su pueblo". Se tomaron todo tipo de medidas, simbólicas, institucionales, financieras para controlar el espacio palestino a través de conceptos coloniales como la " inalienabilidad de las tierras conquistadas por los judíos o el " trabajo judío" que prohibía a los palestinos seguir trabajando en esas tierras.


Durante la 2ª Guerra Mundial  el movimiento sionista ya estaba sólidamente implantado en Palestina, pero sus dirigentes fueron conscientes de que « el momento británico » se estaba acabando y habían empezado a trasladar el dispositivo del «Lobby pro-sionista» a Estados Unidos. Después de haber sido sus patrocinadores, los británicos comenzaron a ser percibidos como obstáculo para la creación del Estado de Israel. A mediados de la década de los 40, grupos armados sionistas como el Stern, el Irgun o el Palmach lanzaron una ola de actos terroristas contra palestinos y británicos. El 22 de Julio 1946 un atentado contra el hotel King David , cuartel general del ejército británico en Jerusalén, llevado a cabo por el grupo terrorista Irgun Zvai Leumi, causó más de 90 muertos.


A partir de ese momento, pese a la costosa presencia de casi 100.000 soldados británicos en Palestina (es decir un soldado por cada 18 habitantes), los ingleses se vieron  incapaces de controlar la situación. El 18 de Febrero 1947, Gran Bretaña arrojaba la toalla. El ministro de exteriores Ernest Bevin anunciaba ante el Parlamento: "...Hemos decidido pedir a las Naciones Unides una solucion,", mientras la opinión pública reclamaba el fin de la aventura británica en Palestina con el eslogan "bring the boys home". El 28 de abril de 1947, la Asamblea General de la ONU fue convocada en sesión extraordinaria en Flushing Meadows para examinar la petición
británica de poner fin a su Mandato en Palestina.


SOCIOCIDIO”

A partir de este momento, en Palestina se prepara un mayor desastre: el exilio forzado de dos tercios de su población árabe, que algunos han calificado de SOCIOCIDIO. El SOCIOCIDIO, explica el historiador palestino Saleh Abdel Jawad, es "un concepto que significa la destrucción total de los palestinos, no solo en tanto que entidad política o grupo político nacional sino en tanto que sociedad". Para poner en contexto esta idea es necesario un breve repaso histórico.


En 1947, Gran Breta remite la cuestión palestina a la ONU.  Varias comisiones se ponen a trabajar para proponer soluciones.  Se forman grupos de trabajo, se redactan y se rechazan sucesivos planes: plan de autonomía provincial, plan federal, plan confederal etc. Finalmente la Asamblea General de la ONU encarga una " Comisión ad hoc" (23 de Septiembre 1947) para hacer propuestas definitivas. Se presentan dos propuestas: la partición (división) de Palestina en dos estados y el Estado Federal. Los sionistas se opusieron al plan federal: querían un Estado judío. Y es finalmente el plan de partición el que adopta la Asamblea General con 25 votos a favor, 13 en contra y 19 abstenciones o ausencias. Los Estados Unidos usaron todos los medios a su alcance para asegurar el voto de la Asamblea: presión financiera, intimidación diplomática, amenazas a estados de América Latina para forzarlos a apoyar el Plan de Partición (ase mis libros "Histoire de la Palestine" y " Los Hijos de Agenor, Europa y Palestina desde las Cruzadas hasta el siglo XXI"). *1



Los judíos acogieron la resolución con júbilo; los palestinos con tristeza y desconcierto. La resolución dividía Palestina en 6 regiones principales: tres de ellas (56 % de la superficie total) debían formar el Estado Judío y las tres otras (43,35 %) debían formar el estado Palestino, mientras que Jerusalén y sus alrededores (0,65%) se convertían en zona internacional.


Para entender la ira y el dolor de los palestinos es necesario  precisar que a los judíos que representaban el 33 % de la población y poseían solamente el 6 % de la superficie total, la ONU les otorgó el 56 % del territorio. A esta injusticia primordial se añade un verdadero proceso de « purificación étnica » llevado a cabo en modo planificado por los grupos armados sionistas en los meses previos y posteriores a  la creación del Estado de Israel el 15 de mayo 1948. Esta limpieza étnica es íntimamente vinculada al proyecto mismo de un Estado « mayoritariamente judío ». De hecho mientras el territorio reservado al Estado Palestino era demográficamente homogéneo (725.000 árabes y 10.000 judíos), el territorio reservado al Estado Judío comprendía 272 pueblos árabes, 183 pueblos judíos y una población casi equivalente de 509.780 árabes y 499.000 judíos. Claramente el plan de partición llevaba el germen de la catástrofe palestina.


A partir de la aprobación del Plan de Partición de la ONU el 29 de noviembre de 1947, se puso en marcha  una política sistemática de limpieza étnica en Palestina. El 10 de marzo de 1948 los dirigentes sionistas con Ben Gurion a la cabeza decidieron poner en práctica el llamado Plan Dalet que establecía la estrategia militar a seguir para vaciar de población árabe el territorio. Entre las recomendaciones del plan figura el siguiente párrafo tal como lo recoge el historiador israelí Ilan Pappe en su libro «La limpieza étnica de Palestina».


Estas operaciones pueden llevarse a cabo de la siguiente manera: ya sea destruyendo las aldeas (prendndoles fuego, vondolas y poniendo minas entre los escombros) y en especial aquellos asentamientos que resulta difícil controlarde forma constante; o bien organizando operaciones de peinado y control sen estas directrices: se rodea las aldeas, se realiza una squeda dentro de ellas. En caso de resistencia, lo efectivos armados deben ser liquidados y la población expulsada fuera de las fronteras del Estado. *2


La estrategia consistió en atacar pueblos palestinos, masacrar a sus habitantes, y forzar al resto a un exilio definitivo sin posibilidad ninguna de " retorno". El historiador Israelí, Benny Morris, lo dice sin rodeos:" Durante la mayor parte de 1948, las ideas sobre cómo consolidar y eternizar el exilio palestino comenzaron a cristalizar y se percibió de inmediato que la destruccción de aldeas era un medio primordial para lograr este objetivo". * 3


El académico y escritor palestino Walid Khalidi da la cifra de  418 localidades palestinas destruidas en los meses previos y posteriores a la creación del Estado de Israel, otras fuentes cifran en 531 las aldeas palestinas destruidas o transformadas en Kibboutzim, Nahalim o Moshavim. Casi los dos tercios del pueblo palestino (731.000) fueron forzados al exilio entre diciembre de 1947 y junio de 1948. Es une terrible Nakba (desastre) personal y nacional.


El caso de la masacre de los habitantes de Deir Yasin es el más emblemático. La aldea cercana a Jerusalén fue asaltada por tropas del grupo armado sionista, Irgun, el 9 de Abril de 1948. El delegado de la Cruz Roja en Jerusalén, Jacques Reyner que fue uno de los primeros testigos en llegar al lugar de la matanza lo describe así: «Trescientas personas han sido asesinadas sin motivo militar alguno o provocación de ninguna especie, ancianos, mujeres, nos, recién nacidos, han sido salvajemente asesinados con granadas y cuchillos por tropas judias de la Irgun perfectamente controladas y dirigidas por sus líderes ». *4

Más tarde, Menachem Begin, responsable de la matanza, escrib en su libro de memorias La Rebelión: «Sin la victoria de Deir Yasin, no hubiera existido el Estado de Israel»*5.  En otras palabras, sin el éxodo palestino (es decir sin la limpieza étnica) el Estado de Israel no hubiera visto la luz como " estado judío". De hecho, antes de la proclamación del Estado de Israel, es decir antes del estallido de la primera guerra entre Israel y los Estados árabes, casi 360.000 palestinos habían ya sido forzados al exilio. Datos que contradicen uno de los argumentos de la propaganda israelí que atribuye a la guerra declarada por los estados árabes a Israel, la responsabilidad de la tragedia de los refugiados palestinos.

En la tarde del 14 de mayo 1948, sir Allan Cunnigham, séptimo y último de los altos comisarios británicos en Palestina, embarcó en el crucero Euryalus. Fue el fin de la Mandato Británico. Al día siguiente, 15 de mayo de 1948, Ben Gurion proclamó el Estado de Israel. Y exactamente once minutos después de esta proclamación, los Estados Unidos reconocían el gobierno provisional presidido por David Ben Gurión como autoridad de facto del nuevo estado de Israel.

Presionados por sus pueblos los Estados árabes intentaron hacer fracasar el proyecto sionista. Pero Israel salió victorioso de la contienda militar y ampl sus fronteras gracias a nuevas conquistas territoriales, acompañadas de nuevos éxodos palestinos y de nuevos desarraigos. Durante mucho tiempo, la propaganda sionista ha sostenido que los refugiados palestinos se marcharon para huir de los combates, acusando así los palestinos de su propia desgracia (es un leimotiv de la propaganda israe hasta nuestros días), o que los Estados árabes les aconsejaban incluso les ordenaban marcharse. Y por mucho tiempo Occidente, sordo y ciego frente a hechos innegables,  ha dado crédito a esta propaganda. La realidad es que fue un  «sociocidio programado», la destrucción sistemática de una sociedad, de un pueblo. Los dirigentes israelies
, entre ellos Ben Gurion, aludían a la limpieza étnica con el eufemismo de « traslado coercitivo » ( forced transfer). Ya en 1940 Joseph Weitz, director del Fondo Agrario Judío, vaticinaba: « No debemos dejar una sola aldea, ni una sola tribu».

En su libro «Palestina, historia de un conflicto » Clara Ma.Thomas de Antonio cita un documento (Route 181) en el cual un judío israe de 73 años, que participó en la llamada " « Operación Escoba » cuenta, orgulloso, aquellas hazañas de juventud:

"...Los echamos de la región para crear una continuidad territorial judia. Formábamos una cadena. Estábamos bien armados, evidentemente. Éramos el regimiento Iftah, un batallón de 1.500 hombres...les perseguíamos. Avanzábamos echándoles hacia Jordania. Hasta una región de la que no pudieran volver".

Teresa Aranguren en «Palestina: el hilo de la memori recoge el testimonio de un refugiado que describe la masacre de Tantura, aldea situada en la zona costera al sur de Haifa: «Los de Tantura eran muy testarudos y no quisieron abandonar su pueblo...cuando los soldados (sionistas) entraron en el pueblo, separaron a las mujeres y los nos y las mandaron en camiones hasta Tulkarem. A los hombres los dividieron en grupos, los colocaron en distintos lugares del pueblo y los ametrallaron a todos».*5

Estos hechos, entre tantos otros, hacen añicos la propaganda israe de que los palestinos simplemente huyeron de la zona de combates y arroja otra luz sobre el famoso eslogan sionista, ampliamente repetido desde 1948 hasta nuestros días, de que el ejército israe es el más «ético» de los ejércitos.

Claramente se trata de un "sociocidio" programado. Y este sociocidio fue acompañado también de  un "memoricidio" como lo reconoce el mismo Moshe Dayan, en sus memorias, cuando señala: «No hay ninguna aldea, pueblo o ciudad en Israel que hoy tenga un nombre hebreo, que antes no tuviera un nombre árabe... debemos reconocer que nuestro país los hemos construido sobre los Árabes».

Alarmados por la atrocidad de los acontecimientos y por el riesgo de que la situación derivase en conflagración regional, estadounidenses y franceses propusieron a la ONU enviar a Palestina un mediador encargado de buscar una « salida pacífica del atolladero palestino ». El Conte Bernadotte, sobrino del Rey de Suecia, fue el encargado de esta mediación. En el informe que Bernadotte acabó de redactar en la noche del 15 al 16 de Septiembre de 1948, se afirmaba:
« Numerosos informes de fuentes fiables hablan de robos, pillaje y saqueos a gran escala así como casos de destrucción de aldeas sin aparente necesidad militar. La responsabilidad del gobierno provisional israe de devolver la propiedad privada a sus dueños árabes y de indemnizar a esos dueños por la propiedad destruida desenfrenadamente, es clara. » En ese mismo informe Bernadotte hace las sugerencias siguientes : añadir la Galilea Occidental al estado de Israel, atribuir el Negev al Estado Árabe, unir la Cisjordania a Transjordania, internacionalizar Jerusalén y permitir el "retorno de los refugiados palestinos a sus hogares". Esta última sugerencia resultaba inadmisible para las autoridades del recién creado Estado de Israel que querían un estado judío, no un estado binacional. El 17 de Septiembre 1948, es decir al día siguiente de presentar su informe, Bernadotte y su acompañante el coronel francés Andre Serot fueron asesinados por el grupo terrorista judío, Stern.

El 11 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas adop la resolución
194 cuyo artículo 11 «resuelve que debe permitirse a los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos que lo hagan lo antes posible y que deberán pagarse indemnizaciones a tulo de compensación por los bienes de los que decidan no regresar a sushogares y por todo bien perdido o dañado cuando en virtud de los principios del derecho internacional y por razones de equidad esta rdida o este daño deba ser reparado por los Gobiernos o autoridades responsables".

Esta resolución como muchas otras cayó en saco roto. Lo que no impid al sucesor de Bernadotte, el Dr. Bunche, presidir la firma de acuerdos de armisticio entre Israel y Egipto el 24 de febrero 1949, seguidos por otros acuerdos con Líbano el 23 de marzo, con Jordania el 3 de abril y con Siria el 20 de julio. Claramente los Estados árabes firmaban su derrota política y militar.  A finales de 1949, Israel dominaba el 78 % del territorio palestino. Despezado y fragmentado, el pueblo palestino se dispersó en el exilio o en campos de refugiados en Cisjordania, Gaza, Jordania, bano y Siria. En diciembre de 1949, el número de refugiados palestinos registrados por Naciones Unidas  alcanzaba la cifra de 940.000. Ese mismo año, la ONU creó la UNRWA (United Nations relief and works agency), una agencia especial encargada de atender las necesidades (alimentarias, sanitarias y educativas) de los refugiados palestinos. La agencia tenía en principio un caracter provisional, «hasta que los refugiados puedan regresar a sus hogares ».

La historia retend de este periodo trágico de la historia de Palestina, el profundo desprecio de la potencias occidentales (comprendida la Unión Soviética) hacia la dignidad de los pueblos árabes y el intento deliberado de hacer pagar al pueblo palestino la tragedia de los judíos europeos, la Shoah, de la QUE NO ES EN ABSOLUTO RESPONSABLE.

Hasta nuestros días, la tragedia  palestina sigue siendo una herida abierta, una Nakba permanente que  es una vergüenza para Israel,  para Occidente y para la Comunidad Internacional.



Bichara KHADER. Histoire de la Palestine (3 volumes) Maison Tunisienne de l'Edition, Tunis .Tunis, 1975-
1976

Bichara KHADER: ; Los hijos de Agenor, Europa y Palestina desde las Cruzadas hasta el siglo XXI , Ediciones Bellaterra, Barcelona,2000

Ilan Pappe: La Limpieza étnica de Palestina. Edt Crítica , Barcelona 2008

Benny Morris: The Birth of the Palestinian Refugee Problem, 1947-1949 Middle East Library.
Cambridge, 1987

Jacques Reynier. A Jerusalem un drapeau flottait sur la ligne de feu. Ed. de la Braconnière, Paris, 1950

Teresa Aranguren. Palestina: el hilo de la memoria. Edt Barataria 2011